La Pradera Sin Ley

La Pradera Sin Ley, también conocida como la pradera sin madre evoca una época de grandes descubrimientos que serán redesvelados a través de este blog. Todo lo que aquí se describirá tuvo existencia real (aunque fuera por momentos).

14.6.06

Sara y punto (1990). Pesadilla catódica 41/110.

A veces me pregunto si de verdad ocurrió eso que cuentan los folletines de época franquista que dicen que Sara Montiel triunfó en Hollywood con “El último cuplé” en 1.958. De todas formas decidió quedarse ahí, en su puro y en ese divismo trasnochado de drag queen esperpéntica, una especie de caricatura de una caricatura en la que ya no se sabe cual era cual.

Pero como buena española, la nena por antonomasia de este país decidió volver con nosotros en vez de aprovechar la coyuntura para ser una gran estrella en Estados Unidos. Ha ido envejenciendo a regañadientes entre gasas y filtros ópticos que disimularan sus arrugas ante las cámaras de televisión.


Sara y punto tuvo sus continuaciones a lo largo del tiempo, cada vez más esperpénticas. Un compact de música cuplé-bakalao y su “boda” con ese cubano de cuyo nombre no quiero acordarme no son sino los verdaderos estertores de la fama, que todavía llegan en forma de playback a nuestros sensibles oídos cuando menos lo esperamos.

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